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viernes, 16 de octubre de 2015

CENTOLLO PREPARADO

Hoy vamos a preparar una fantástica receta de centollo ideal para ocasiones especiales o fechas señaladas.

Hoy vamos a preparar un centollo preparado.



INGREDIENTES
-Un centollo de 1kg. o 1kg. y medio.
-100gr. de merluza.
-1 huevo duro.
-2 cucharadas de jerez seco.
-1 cucharadita de mostaza.
-2 o 3 cucharadas de mayonesa.
-Sal.





PREPARACION



Pon 2 litros de agua saturado en sal en un puchero.
En cuanto empiece a hervir mete el centollo y cuécelo 10 ó 12 minutos por cada kilogramo.
3 minutos antes de terminar incorpora la merluza. Pasado ese tiempo déjalo reposar unos instantes en el mismo caldo.
Retiralo y cuando pierda calor abre el centollo y saca la carne (VIDEO-TUTORIAL más abajo).
Quita la piel y las espinas a la merluza.
Desmenuza la carne del centollo y de la merluza y mézclalas con el jugo del caparazón.
Después machaca la yema del huevo duro con el jerez, la mostaza y la mayonesa.
Ponlo en el caparazón junto con el centollo y la merluza desmenuzados.
Sírvelo en una fuente rodeado de patatas cascadas sobre una cama de lechuga muy picada.



RECUERDA QUE...



Las centollas son más sabrosas gracias a las huevas que guardan en el interior.

Para distinguirlas fíjate en la cola y verás que las centollas la tienen de forma triangular y mucho más ancha que la del macho.





COMO ABRIR UN CENTOLLO





martes, 16 de diciembre de 2014

CREMA DE MARISCO SIN MARISCO.

Hoy vamos a preparar un plato muy especial y sabroso aunque no lo creáis. Hoy vamos a preparar una crema de marisco sin marisco.

Este plato lo podemos catalogar de  "plato mágico", ya que realmente no contiene los ingredientes que corresponderían con lo que entendemos por su nombre.

Evidentemente no hace falta que expliquemos ni que digamos que el coste de los ingredientes para elaborar este plato es muy muy económico.



INGREDIENTES

  • 2 o 3 aros de pimiento rojo.
  • 1/2 pimiento verde.
  • 1/2 cebolla.
  • Cáscaras y cabezas de gambas.
  • 4 cucharadas soperas de tomate triturado.
  • 1 paquete de palitos de cangrejo.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimentón dulce.
  • 1 pastilla de concentrado de caldo de pescado
PREPARACION

Primero vamos a picar el pimiento rojo, pimiento verde y la cebolla. 
Vertemos aceite en una sartén echando una cantidad suficiente como para cubrir el fondo de la sartén y encendemos el fuego a potencia media.
Una vez caliente el aceite de la sartén, echamos en el la cebolla picada, y los dos tipos de pimiento picados también y lo sofreímos. Cuando el picadillo de cabolla y pimiento este pochado, echamos el tomate triturado, un golpecito de pimentón dulce y una pizca de sal y lo removemos todo mezclándolo bien.

Cuando esté bien mezclado, echamos en el sofrito las cáscaras y cabezas de gambas (también lo podemos hacer con cáscaras y cabezas de gambones, cigalas, etc) y lo volvemos a mezclar todo, dejándolo unos 5 minutos al fuego para que las cáscaras del marisco se cocine y vaya soltando todo el sabor.

Tras esos minutos echamos 3 vasos de agua a la olla donde tenemos el sofrito y lo dejamos hervir durante unos 15 ó 20 minutos. Ahora añadimos la pastilla de concentrado de caldo de pescado.

Pasados los 15 ó 20 minutos de cocción, apagamos el fuego y lo trituramos todo con la batidora hasta que todos los componentes de la olla queden bien triturados.

Seguidamente preparamos una segunda olla vacía y un colador grande o chino para separar las cáscaras del caldo que hemos preparado.
Lo separamos echando poco a poco el contenido de la olla en el colador y moviéndolo con una cuchara o con el mazo del mortero. Vamos repitiendo esta operación hasta que hayamos colado todo el contenido de la olla.

En la nueva olla ya tenemos el "fumet" (caldo de pescado), lo ponemos nuevamente al fuego y ahora le añadimos los palitos de cangrejo y dejamos que hierva otra vez unos 2 ó 3 minutos.

Después de esos 2 ó 3 minutos de cocción, volvemos a apartarlo del fuego para volver a pasar la batidora y triturar los palitos de cangrejo. Pasamos la batidora tanto como sea necesario hasta que la textura de la olla sea lo más fina posible.
Tras triturar los palitos de cangrejo, volvemos a ponerlo a hervir unos minutos para que la crema espesa un poco.
Probamos la crema para saber el punto de sal que tiene y retocar de sal si es necesario.

Y ya tenemos hecha nuestra crema de marisco sin marisco. Como podréis observar es muy económica y fácil de preparar. 

Espero que os guste tanto como a nuestros comensales.





domingo, 19 de octubre de 2014

PIMIENTOS RELLENOS CARNE, ARROZ Y QUESO

Hoy vamos a preparar unos riquísimos pimientos rellenos de carne, arroz y queso. Seguramente uno de los platos más divertidos y llamativos para todos.


Este plato tiene una elaboración relativamente sencilla ya que la mayor parte de dicha elaboración tiene lugar en el horno.

Vamos a ver a ahora las propiedades más destacadas de esta hortaliza.

Los pimientos, sobre todo los rojos, aportan gran cantidad de vitamina C. Los pimientos poseen una serie de propiedades beneficiosas para la salud consecuencia de su composición. Son alimentos ricos en fibra, en folatos, en vitaminas y antioxidantes, sobre todo en vitamina C. Poseen capsaicina, de acción antibiotica, analgesica y estimulante de la mucosa gástrica y de la vesícula biliar. Y los rojos además poseen licopeno de acción anticancerígena.
Rico en fibra
Los pimientos por su alto contenido en agua, bajo aporte calórico y graso, pueden ser considerados como un alimento muy apto para formar parte de dietas hipocalóricas, siempre y cuando se utilice el método de cocinado idóneo (asados). Por su alto contenido en fibra hace que el consumo de esta hortaliza de sensación de saciedad, siendo muy útil en dietas de control de peso. Además, la fibra previene y mejora el estreñimiento; al tener propiedades laxantes. Contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en individuos que padecen diabetes. Es capaz de reducir enfermedades relacionadas con el tracto gastrointestinal, como es el cáncer de intestino grueso.
Estimulan la secreción gástrica
Los pimientos estimulan la secreción gástrica. El pimiento dulce es muy bueno para personas con estómago delicado, en cambio las variedades picantes pueden resultar irritantes, además de ser muy laxantes en aquellas personas que sean propensas a padecer diarreas.
Las propiedades de la capsaicina
La capsaicina, un componente característico en los pimientos variedad picante, presenta un doble efecto, de un lado tiene acción antibiótica natural bastante eficaz, de ahí que los alimentos preparados con guindillas se conserven mejor. Y de otro lado, presentan efecto analgésico (al parecer reducen la disponibilidad del mensajero químico del dolor, denominados sustancia P) que se utiliza en tratamiento postoperatorio tras amputaciones y en caso de artritis. Además, también forma parte de bálsamos para pieles irritadas por soriasis y herpes. Al contrario de lo que se creía hasta hace poco, el pimiento picante no es perjudicial en personas con problemas de estómago en general, ya que una cantidad moderada favorece la digestión al estimular la mucosa estomacal y la función de la vesícula biliar.
Rico en antioxidantes
Los pimientos son buena fuente se sustancias antioxidantes, como la vitamina C, E, provitamina A y de otros carotenoides como la capsantina, que son muy beneficiosas para la salud al bloquear el efecto dañino de los radicales libres. Existen situaciones de la vida (ejercicio físico intenso, contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, estrés, dietas ricas en grasa y la sobre exposición al sol) en las que se produce un aumento de la producción de radicales libres, estas moléculas ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud, al ser capaces de alterar el ADN (genes), las proteínas y los lípidos o grasas. Los antioxidantes también son capaces de bloquear los radicales libres que modifican al mal colesterol, ayudando así a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Además, bajos niveles de antioxidantes son factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y enfermedades degenerativas. Los pimientos de color rojo, son muy ricos en vitamina C. De hecho contienen más del doble de la que se encuentra en frutas como las naranjas, fresas y kiwi. Tal es así que 60 gramos de pimientos contienen la cantidad diaria recomendada de vitamina C.
Rico en folatos
Esta hortaliza, es aconsejable para dietas de mujeres embarazadas, gracias a su contenido en folatos. Una deficiencia de esta vitamina puede dar origen a espina bífida en el recién nacido. También los requerimientos de folatos están aumentados en niños en etapas de crecimiento, luego su inclusión en la dieta habitual de estos es una buena forma de prevenir deficiencias.
Acción diurética
Por su riqueza en potasio y baja proporción de sodio, el pimiento presenta acción diurética lo que hace que se facilite la eliminación de líquidos en el organismo. Todo esto hace que su consumo sea muy beneficioso en casos de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales, retención de líquidos y oliguria. Además ese aumento en la producción de orina, favorece la eliminación no solo de líquidos sino también de sustancias de deshecho disueltas en ellas como la urea, ácido úrico, etc. También el potasio es necesario para la transmisión del impulso nervioso y en la actividad muscular.
Otras propiedades Como muchas variedades de pimientos presentan un intenso sabor, apenas es necesario añadir sal, lo cual se puede aprovechar en la elaboración de dietas hiposódicas para personas hipertensas, con patologías renales o cardiovasculares. El calcio existente en el pimiento no se asimila apenas en relación con los lácteos u otros alimentos que se consideran muy buena fuente de dicho mineral. El magnesio es bueno para el funcionamiento del intestino, nervios y músculo, forma parte de dientes y huesos, mejora la inmunidad y presenta un suave efecto laxante. El fósforo al igual que el calcio y el magnesio juega un papel importante en la formación de los dientes y los huesos.
¿Quiénes deben tomarlo?
 Después de conocer todas las propiedades que encierran los pimientos podemos deducir que interesa consumirlos: · Para las mujeres embarazadas. · Los niños · Personas que necesitan dietas hipocalóricas. Control de peso. Dietas de adelgazamiento. · Personas que necesitan dietas hiposódicas. · Estreñimiento. · Dietas con bajo aporte de grasa. · Hipertensión. · Hiperuricemia. · Gota. · Cálculos renales. · Retención de líquidos y oliguria. · Colesterol. · Diabetes. · Enfermedades reumáticas, artritis y tuberculosis ósea. Curiosidades
Con los pimientos verdes se puede preparar una mermelada, que resulta muy adecuada para preparara tartas o acompañar alimentos como los quesos. En Venezuela se les conoce como ají. En Italia se utilizan los "peperonccinos", ajines muy picantes secos y semisólidos que proporcionan su sabor y picor a la salsa "matricciana". Por razones que todavía no son bien conocidas, las personas que son alérgicas al látex, o frutos tropicales como el kiwi o la banana también pueden serlo al pimiento. El pimiento neutraliza la acidez gástrica. El pimiento dulce es estupendo para personas con afecciones de estomago e intestino. Aclara las manchas de la piel aplicado externamente. Si se toma el caldo de su cocimiento en ayunas ayuda a vaciar el contenido de la vesícula biliar. En gárgaras cura la faringitis. Estimula el apetito. El color rojo de los pimientos de este color se debe a un caroteno, la capsantina. Los pimientos rojos poseen licopeno que es un caroteno de acción anticanderígena.

INGREDIENTES (Para 4 personas)


  • 4 Pimientos rojos de asar. (1 por persona).
  • 1/4kg. de carne picada al gusto.
  • 1 puñado de arroz por cada 2 personas.
  • 100gr. de queso rallado.
  • 50gr. de guisantes.
  • 1/2 cebolla picada.
  • Pimienta.
  • Sal.
  • Aceite de oliva.
  • 1 pastilla de concentrado de caldo de carne. (Opcional).

PREPARACION

Con ayuda de un cuchillo quitamos a cada pimiento el rabo verde de manera que el interior del pimiento se quede al descubierto. Guardaremos las tapas con los rabos de cada pimiento para cuando tengamos el pimiento relleno, taparlo.
En una sartén ponemos un poco aceite de oliva y pochamos la cebolla picada, cuando la cebolla esté transparente añadimos la carne picada, y dejamos que se vaya cocinando a fuego lento.

En un recipiente a parte, ponemos agua a calentar para darle un hervor al arroz. Cuando el agua empiece a hervir, echamos el arroz y lo vamos removiendo para evitar que se pegue al fondo de la olla o cazo.
Dejamos que el agua rompa a hervir y desde que empiece a hervir otra vez, calculamos unos 10 minutos.
Después de esos 10 minutos, escurrimos el arroz.

PRECALENTAMOS A 180º CON CALOR EN LA PARTE ALTA Y BAJA DEL HORNO.

Continuamos removiendo la carne y la cebolla y añadimos los guisantes. Removemos y dejamos cocer a fuego medio durante unos 5 minutos y añadimos el arroz, y removeremos de forma constante hasta que todo se haya unido.

Una vez tengamos todos los ingredientes del relleno de los pimientos unido, añadimos el queso rallado, la pimienta molida y sazonamos al gusto. Volvemos a mover constantemente para que mientras se vaya fundiendo el queso rallado, se mezcle lo más uniformemente posible.
Removemos hasta que el queso se haya fundido y apartamos la sartén del fuego.

Cogemos cada pimiento destapado y con una cuchara, vamos rellenando su interior hasta que falte como un centímetro para que se llene el pimiento. Nos ayudaremos de unos palillos mondadientes para sujetar cada tapa a su pimiento para que durante el asado, la tapa no se caiga y se salga el relleno.

Repetimos esta acción con cada pimiento.

Introducimos la bandeja en el horno ya precalentado a una altura baja ya que sino, el calor de la parte alta del mismo, nos quemará las partes superiores de los pimientos y los dejamos cocinarse durante unos 15 ó 20 minutos, procurando vigilar el proceso de asado para ir dando la vuelta a cada pimiento.

LISTOS PARA SERVIR.







sábado, 20 de septiembre de 2014

BACALADILLAS AL LIMON

Hoy vamos a cocinar un plato con sabores fusionados y con unos ingredientes económicos de verdad.
Las bacaladillas son un pescado que podemos encontrar en cualquier pescadería de confianza o en nuestro super habitual.

La bacaladilla, como ya hemos mencionado antes, es un pez de agua salada. Al ser un pez de carne blanca resulta mi rico, sabroso y el sabor que presenta es muy agradable al paladar, sobretodo para los más pequeños de la casa.

La receta de hoy es muy sencilla, necesitaremos:

INGREDIENTES

  • 1kg. de bacaladillas (Grandes si puede ser).
  • 200gr. de harina de trigo.
  • 1 limón cortado a rodajas.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

PREPARACION

Primero limpiaremos las bacaladillas quitándole a cada una la cabeza y las vísceras. Cuando ya hayamos limpiado todos los peces, los lavaremos debajo del grifo del agua uno a uno para asegurarnos de que no le queda ningún resto de las tripas que hemos quitado anteriormente.

Ya limpio el pescado, ponemos el aceite de oliva en la sartén para freír las bacaladillas. La cantidad de aceite que pondremos en la sartén será la que decida el cocinero/-a, y lo pondremos al fuego para calentarlo.

Mientras se calienta el aceite al fuego, verteremos la harina de trigo en recipiente para enharinar las bacaladillas.
Ponemos cada bacaladilla en una superficie para sazonar al gusto y luego una por una las iremos enharinando, y sacudiremos levemente para eliminar el exceso de harina de cada una de ellas para depositarlas en el aceite caliente. Repetiremos esta acción tantas veces como sea necesario hasta cubrir la superficie de la sartén en la que vamos a freírlas sin que las bacaladillas se monten unas encima de las otras.

Mientras se van friendo los peces, cogeremos 2 ó 3 rodajas de limón y las echaremos también en la sartén junto con el pescado.

Cuando los peces estén dorados sabremos que ya están en el punto perfecto de fritura y procederemos a sacarlos uno a uno ayudándonos con unas pinzar metálicas o de madera.



Y ya tenemos nuestras bacaladillas al limón.

jueves, 3 de julio de 2014

HOJALDRES DE SARDINA CON ALCAPARRAS

Hoy vamos a preparar un delicioso aperitivo se sardinas. Hoy vamos a preparar unos hojaldres de sardinas con alcaparras.
La sardina es un pescado azul o graso -posee casi 10 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne- y es muy buena fuente de omega-3, que ayudan a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, además de aumentar la fluidez de la sangre, lo que disminuye el riesgo de aterosclerosis y trombosis. Por este motivo, es recomendable el consumo de sardinas y otros pescados azules en enfermedades cardiovasculares. Su contenido proteico también es elevado. Entre las vitaminas se encuentran algunas del grupo B como la B12, B1 o Niacina, que permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (hidratos de carbono, grasas y proteínas). Intervienen en numerosos procesos de gran importancia como la formación de glóbulos rojos, la síntesis de material genético, la producción de hormonas sexuales, etc.
La sardina contiene también cantidades significativas de vitaminas liposolubles como A, D y E. La primera contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Favorece la resistencia frente a las infecciones y es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo, en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. Por su parte, la vitamina D favorece la absorción de calcio y su fijación al hueso, y regula el nivel de calcio en la sangre. En cuanto a los minerales, la sardina contiene fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. El fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular, y participa en procesos de obtención de energía. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos, y además forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El hierro es necesario para la formación de hemoglobina, proteína que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células, y su aporte adecuado previene la anemia ferropénica. En cuanto al contenido en yodo de la sardina, éste es significativo, si bien abunda más en otras especies de peces. Este mineral es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que regula numerosas funciones metabólicas, así como el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro. Las sardinas de lata presentan un contenido de calcio muy importante porque se consumen junto con la espina. En concreto, aportan unos 314 miligramos de calcio por 100 gramos. El inconveniente que presenta la sardina para la salud se limita a quienes padecen hiperuricemia o gota, dado su contenido en purinas, que en el organismo se transforman en ácido úrico.

Por otro lado las alcaparras, tienen un sabor ácido, salado, amargo y picante, son tónicas y abren el apetito. Otro aspecto que resalta hace referencia a suspropiedades protectorassobre los condrocitos (células que conforman el tejido cartilaginoso). De igual forma, tiene un gran poder antiinflamatorio antioxidante esencialmente debido a la presencia de flavonoides como la quercetina y el kaempferol.
La alcaparra ayuda a controlar algunas enfermedades inflamatorias, reumáticas o la hipertensión, además, su aroma, facilita la secreción de jugos gástricos.
Por otro lado, la alcaparra en un condimento ideal para personas que desean perder peso, ya que está constituida fundamentalmente por agua, con muy poca cantidad de grasa y carbohidratos, por lo que su contenido calórico resulta muy bajo. Por esta razón se recomienda la inclusión de las alcaparras en dietas para perder peso.

INGREDIENTES

  • Masa hojaldrada. (La podéis encontrar en vuestro supermercado de confianza fresca o congelada, las dos son aptas para preparar este plato).
  • 8 ó 10 sardinas frescas medianas.
  • Alcaparras.
  • Mantequilla.
  • Pimiento rojo asado.
  • Aceite de oliva.
  • 1 limón.
  • Vinagre de vino.
  • Sal
  • Pimienta negra molida.
  • Orégano.
PREPARACION

Lo primero que vamos a hacer es limpiar y preparar las sardinas. Para ello, quitamos las escamas a cada una de las sardinas. Una vez limpias de escamas, las limpiamos quitando las vísceras.
Ya sin escamas y sin vísceras, procedemos a sacar dos filetes de cada sardina para eliminar la espina.
Quitamos a cada filete las espinas del vientre ayudándonos de un cuchillo muy afilado para que los cortes sean limpios.
Cuando tengamos totalmente limpios de espinas los filetes, los maceraremos durante unos 15-20 minutos en un recipiente.
Para preparar el macerado pondremos en un recipiente 1/2 vaso de agua, el zumo del limón, 1/4 vaso de vinagre de vino, 1 cucharada sopera de sal y un par de toques de pimienta negra molida.
Cuando tengamos todos los ingredientes del macerado en el recipiente, lo mezclamos hasta que la sal se disuelva y acto seguido vamos introduciendo en la mezcla los filetes de sardina poniéndolos todos con la parte de la piel hacia arriba y procurando que no se queden amontonados.
Dejamos reposar entre 15-20 minutos.
Tras el tiempo de maceración sacamos los filetes de sardina y los dejamos escurrir el agua unos minutos.
Precalentamos el horno a 180º mientras preparamos la masa de hojaldre.
La masa de hojaldre, la cortaremos en rectángulos.
Tras el tiempo de maceración, ponemos en cada rectángulo de masa de hojaldre una base de alcaparras, un toque de orégano, un filete de sardina o 1/2 dependiendo del gusto o del tamaño de cada hojaldre, una tira de pimiento rojo asado y terminamos con otro toque de pimienta negra molida.
Cerramos la masa de hojaldre con todos los componentes y los vamos dejando uno a uno en la bandeja en la que se van a hornear, procurando dejar el cierre de la masa hacia arriba.
Ya puestos todos los hojaldres de sardina en la bandeja, ponemos encima de cada uno un poquito de mantequilla, ya que la mantequilla suavizara el sabor, le dará ese toque jugoso y además actuará como un tapa-juntas alimenticio perfecto.
El tiempo de horneado oscila entre los 15 y 20 minutos, yo personalmente os recomiendo que coloquéis la bandeja del horno a media-baja altura y vayáis controlando la cocción, ya que dependiendo del cada horno, pueden quedar crudos o se pueden quemar.

Espero que os guste.

miércoles, 7 de mayo de 2014

CALLOS A LA MADRILEÑA

Hoy vamos a preparar uno de los platos con más encanto de la gastronomía española. Hoy vamos a cocinar unos estupendos callos a la madrileña. Recuerda que puedes disponer de esta magnífica receta en tú smartphone sólo con descargar completamente gratis nuestra app desde Google Play Store.


Los callos a la madrileña corresponden a uno de los platos más típicos del invierno madrileño. Se elabora prinicipalmente con tripas de vaca que se ofrecen por regla general en las casquerías existentes cerca de la carnicerías o en ellas mismas.

Los callos son entendidos como pedazos de estómago de vaca o de carnero que se comen guisados. Es un plato que se suele servir caliente en una cazuela de barro y acompañado de rodajas de chorizo, morcilla y jamón entreverado. Se considera un plato relativamente barato debido al bajo precio de sus ingredientes.

INGREDIENTES

  • 1kg. de callos.
  • 1 manita de ternera.
  • 100g. de jamón serrano.
  • 1 chorizo
  • 1 morcilla
  • 1 cebolla grande
  • 1 tomate
  • 1 cucharada sopera de harina
  • 1 hoja de laurel
  • Guindilla (al gusto).
  • 2 dientes de ajo.
  • 3 ramitas de perejil.
  • Sal (al gusto)
  • Azafrán (al gusto).



PREPARACION

Lavar bien los callos y la mano de ternera, ponerlos en una olla, cubrir con agua y cocer a fuego lento hasta que estén tiernos. Aproximadamente unas 2 horas. A continuación, calentar el aceite en una sartén y dorar la cebolla picadita. Añadir el tomate pelado y picado, dar unas vueltas, agregar la harina, sofreír e incorporar parte del caldo de cocer los callos. Seguidamente, poner el contenido de la sartén en la olla, junto con el jamón, el chorizo, la morcilla, el laurel y la guindilla (si se utiliza), así como un majado hecho con los ajos, la sal, el perejil y el azafrán. Tapar y cocer durante 1/2 horas más (el caldo debe quedar espesito).

martes, 15 de abril de 2014

ABANICOS DE PATATA Y QUESO

Hoy vamos a preparar un delicioso entrante el cual se puede comer tanto frío como caliente, me refiero a unos fantásticos abanicos de patata y queso.

Su fácil elaboración (30min apróx), nos va a permitir vestir la mesa con sencillez a la vez que nuestros invitados podrár deleitarse con una cocina vanguardista.



INGREDIENTES (4 personas)

  • 8 crepes.
  • Mantequilla.
  • 1 cucharada de postre de romero.
  • 1 cucharada de postre de salvia.
  • 1 cucharada de postre de cebollino picado.
  • 150gr. de queso de Burgos (fresco).
  • 150gr. de queso de cabra fresco.
  • 150gr. de bechamel.
  • 10 patatas pequeñas cocidas.
  • Sal.
PREPARACION

Lo primero que vamos a hacer es cocer las patatas hasta que al pincharlas con un cuchillo, podamos atravesarlas sin dificultad. 
Una vez cocidas las patatas, las pelamos y las cortamos a daditos. En una sartén en las que quepan, echamos una nuez de mantequilla, las especias, una pizca de sal y las patatas cocidas y troceadas.

En un recipiente a parte, mezcla los quesos con la bechamel hasta que hayas creado una especie de masa.
Después mezcla los quesos con las patatas a daditos. 

Prepara una fuente apta para horno y únta la base y los laterales de mantequilla y resérvala.

Rellena según tú criterio los crepes con el relleno que hemos preparado con los quesos y las patatas.
Cierra los crepes ya rellenos de manera que se rompan lo menos posible durante la cocción en el horno y lo vas colocando en la fuente que antes hemos untado de mantequilla. Lo ideal para cerrar los crepes, es que intentes hacer algo similar a la foto.

Introduce la fuente con los abanicos en el horno y hornéalos a 200º durante 2 o 3 minutos.

Retiralas y sirvelas.